El suspiro se detuvo en el gélido palpitar, mi respiro entrecortado por el abrumador estruendo de tu sonrisa, me inquieto, lo dudo pero de nuevo caigo, ahora solo me miro en perspectiva hacia la nada, me crees si te digo que desde hace mucho no he podido sentir nada, pues es cierto; hoy me detuve entre tus pupilas y mis corneas, intentando escapar pero el recuerdo te tus caricias en mi pecho me regresaron; ahora sola insólita y casi cuerda miro a mi luna carmesí alejarse por segundos de mi rostro, frente al espejo mis manos posan con un sutil aire de belleza…. Es entonces el principio.
