como un acto fortuito se enciende una luz, tal ves como un aviso de mi reciente cordura, me escondo entre las espirales indómitas de una presencia macabra, que por encima de mi cabeza ahoga las ondas, exipientes que llegan a mi cerebro, danzo angustiada junto a los albores de mi vanidad y desdicha, mientras mi brazos abren una puerta casi infinita, y miro al rededor, la soledad, la desesperanza, envuelta en cortos destellos de desespetación, me guío hacia ti con un ojo abierto y el corazon empañado, no encuentro tu esencia ya desvanecida entre mis lunas.
Intentando dormitr recordé que la gran puerta ha quedado abierta, intraqnquila regreso a ver mi silencio, el enorme palpitar de mi cuerpo me da un aviso, el inquilino en mi habitación desenreda su cabellera mientras tu eco desordena el abrumador fuego que ha quedado dormiro, sobre mi espalda un frio intensifica la distancia el acoro la duda, la desdicha...............